¿Existe algún gobierno legítimo?

Parece universalmente admitido que sólo son legítimos aquellos gobiernos que se constituyen a partir de un proceso electoral, porque se da por supuesto que responden a la voluntad del pueblo y que, por tanto, no son impuestos por la fuerza, por la violencia... pero ¿es eso cierto?

Nada me gustaría más que responder afirmativamente a mi pregunta, porque una respuesta negativa lleva a una situación de falta total de esperanza en la medida en que considero al ser humano incapaz para el proceso de negociación que entrañaría la alternativa. Pero debo contestar que, en mi opinión, la respuesta es no.

Un mínimo de coherencia en el pensar lleva a afirmar que la mayoría de los gobiernos que se llaman a sí mismos democráticos, porque están basados en un proceso electoral, son ilegítimos, y digo la mayoría por alejarme de la tentación de afirmar un absoluto como sería decir "todos"

Las elecciones al uso no son más que un sucedáneo de la guerra en la que un partido que consigue la mayoría absoluta, o una mayoría suficiente como para poder establecer pactos con otros partidos minoritarios, impone sus intereses, su forma de entender la vida, su moral... a millones de personas entre los que muchas veces se encuentran sus propios votantes, a los que han defraudado con sus pactos.

Se me dirá que aun cuando pueda asimilarse un proceso electoral a una guerra es, en todo caso, una guerra incruenta (aunque no siempre ya que, cuando interesa, se comete o se hace la vista gorda, ante algún que otro asesinato) pero, aunque así fuera, no es una guerra indolora ya que una buena parte de la población sufre daños profundos en el aspecto psicológico, económico e incluso, en muchas ocasiones el aspecto físico

Desde mi punto de vista, ninguno de los gobiernos que se llaman a sí mismos democráticos puede reclamar mayor legitimidad que ningún otro tipo de gobierno en el sentido de no haberse impuesto por la fuerza, por la violencia. Es cierto que las armas que se utilizan en el proceso electoral no disparan balas o misiles, no lanzan bombas, pero no por ello dejan de causar un daño irreparable y un inmenso dolor. ¿A qué armas me refiero? ¡No seamos hipócritas! Todos las concemos: mentiras, difamacion, desinformación, manipulación de la opinión pública, manejo de fondos públicos para intereses privados o de partido que, muchas veces, incluyen el intento de destrucción de otro partido o de una persona molesta para el gobierno...

Y por si esto fuera poco, en muchos países se ha destruído la división de poderes impidiendo así todo control efectivo del gobierno. Si los organos del poder judicial se nombran por los partidos políticos ¿quien va a controlar al gobierno? ¿quien va a controlar al parlamento? ¿cómo va a controlar el parlamento al gobierno en otra cosa que no sea la defensa de los intereses particulares de cada partido? ¿cómo van a controlar los parlamentarios a su propio partido y a los demás si se permite algo tan absurdo como la disciplina de voto? Si los medios de comunicación no son independientes, mienten, desinforman, ¿quien va a controlar al gobierno, al parlamento y al poder judicial?

Por desgracia, no queda ahí la cosa. La policía, al depender del gobierno del estado o de los gobiernos autonómicos, se convierte en un nuevo elemento de imposición de la voluntad del gobierno de que se trate. ¿No sería más lógico que la policía dependiera del poder judicial y que el poder judicial fuera independiente tanto del poder ejecutivo como del legislativo? ¿y el ejercito? ¿no sería más razonable que el ejercito dependiera, de verdad, de una autoridad ajena al gobierno y al parlamento, aun cuando se ejerciera sobre esa autoridad todo el control necesario para evitar veleidades?